Al buscar una silla ergonómica, te habrás dado cuenta de que muchas de ellas incluyen un accesorio denominado soporte lumbar. Cada vez es más frecuente la inclusión de este complemento que no está ahí por casualidad. El soporte lumbar es un accesorio clave para mantener una postura saludable durante el tiempo que pases sentado en la silla de oficina. Descubre a continuación qué es esta característica exactamente, los tipos que existen y si verdaderamente vale la pena escoger una silla de trabajo con apoyo lumbar.
¿Qué es el soporte lumbar?
El soporte lumbar es una pieza diseñada para proporcionar apoyo a la zona lumbar. Cada vez más las sillas de oficina incluyen este accesorio cuya misión principal es ayudar a mantener la curvatura natural de la columna y, por ende, prevenir dolores futuros de espalda. El apoyo lumbar, entonces, contribuye a mantener una postura apropiada mientras estás sentado en la silla. He aquí algunas de sus funciones clave:
- El soporte lumbar ayuda a que la espalda se mantenga recta y alineada, evitando que te eches hacia adelante mientras estás tecleando en el ordenador. Precisamente esta posición encorvada es una de las principales causas de que sientas dolor en la espalda y las lumbares después de la jornada laboral.
- El soporte lumbar promueve el confort mientras estás sentado. Reduce la tensión de los músculos y permite que se relajen.
- El soporte lumbar favorece la productividad. Cuando estás cómodo y relajado, entonces puedes enfocarte mejor en tu trabajo y no en el dolor de espalda que sientes.

Tipos de soporte lumbar
¿Sabías que existen diferentes tipos de soporte lumbar? Aunque la finalidad en todos los casos es aliviar la presión sobre los lumbares, es posible que haya tipologías que se adapten mejor a tus necesidades que otras. Descubre todas las clases de apoyo lumbar:
1. Soporte lumbar fijo
En este caso, el apoyo lumbar se mantiene estático en el mismo sitio. No tienes que ajustarlo porque está fijo. Esto tiene la ventaja de que posiblemente la silla de oficina resulte más económica, si bien la desventaja es que quizás no se adapte a la perfección a todos los cuerpos.
2. Soporte lumbar ajustable
Una silla 100 % ergonómica supone que es ajustable en su totalidad, incluido el soporte lumbar. De esta manera, puedes elegir a qué altura colocarlo, siempre en busca del confort máximo. Los soportes lumbares ajustables suelen estar incluidos en las sillas de oficina de gama media-alta, por lo que el precio de estas es más elevado.
3. Cojín lumbar
Por último, si tu silla de oficina no incorpora apoyo lumbar, puede ser interesante considerar un cojín lumbar que te ayude a minimizar los problemas en la espalda. Eso sí, recuerda que no vale cualquier cojín o almohada que tengas por casa: este debe ser específico para las lumbares.

¿Merece realmente la pena comprar una silla con soporte lumbar?
Las lumbares son las grandes olvidadas a la hora de adquirir una silla ergonómica. Nos fijamos en el respaldo, en el confort del asiento o en los reposabrazos. Por supuesto, todas ellas consideraciones prioritarias, pero olvidamos la importancia de un soporte lumbar para mejorar la postura y evitar dolores de espalda después de estar sentado durante varias horas.
¿Sabías que el dolor lumbar es uno de los dolores crónicos con mayor prevalencia en España? Y este inconveniente aumenta de manera considerable, de acuerdo con los expertos, con el uso prolongado de las sillas de oficina. Para minimizar riesgos y ayudar a que la columna repose, sí, merece la pena comprar una silla con soporte lumbar.
¿Cómo ajustar el soporte lumbr?
Si te has decantado finalmente por un soporte lumbar ajustable, entonces, toma nota de cómo debes adaptarlo en función de tus necesidades.
Paso 1. Ajusta la altura del apoyo lumbar
Para ello, siéntate en la silla de oficina con los pies apoyados en el suelo y la espalda recta. El soporte lumbar debe quedar exactamente a la altura de la curva de la parte baja de la espalda.
Paso 2. Ajusta la profundidad
Hay sillas de oficina cuya profundidad puede regularse. Si es tu caso, adapta el soporte lumbar de manera que brinde apoyo, pero que no moleste.
Paso 3. Examina la presión
El apoyo lumbar debe sentirse como un accesorio de soporte, sin presión. Si notas que te empuja hacia adelante, regresa al primer paso.
Soluciones ergonómicas: combínalo con otros accesorios
Si quieres que tu espacio de trabajo sea 100 % ergonómico, conoce qué otros accesorios pueden mejorar tu experiencia.
- Pelota de ejercicio como silla de oficina. Usar fitballs de vez en cuando ayuda a mejorar tu postura, activando el core y favoreciendo el equilibrio.
- Cojín de asiento ergonómico. Un complemento de interés para tu silla de oficina puede ser un cojín de asiento ergonómico que contribuye a aliviar la presión sobre el coxis.
- Ratón y teclado ergonómicos. Están diseñados específicamente para reducir la tensión en manos y muñecas al teclear.
- Escritorio con altura ajustable. ¿Pasas mucho tiempo sentado? Un escritorio elevable favorece el movimiento y permite pasar de sentado a estar de pie con un solo botón.

Conclusión
En la era del teletrabajo, es importante adoptar todas las soluciones ergonómicas a tu alcance, como el soporte lumbar. Evita molestias, dolores y complicaciones a largo plazo seleccionando una silla de oficina con este accesorio incorporado. Examina nuestro catálogo de sillas ergonómicas y experimenta la diferencia.