Se suele decir que la vida no espera por nadie. Y es que el ritmo actual es frenético: acabamos cada día con la sensación de que nos faltan horas para abordar todas las obligaciones y tareas. Pero, ¡eh! Si sientes que la fatiga está acabando contigo y parece que estás en una rueda que gira y gira sin parar, esperamos que puedas frenar un momento para leer este artículo donde abordamos las causas más habituales de la falta de energía y agotamiento mental. Y, por supuesto, te ofrecemos soluciones prácticas.
El estilo de vida actual, la causa nº 1 de la fatiga crónica
Nos ha costado, pero hemos identificado al culpable número 1 de que cada día que pasa, la falta de energía sea la nota dominante. El ritmo de vida actual es ese responsable silencioso de que lleguemos al final de la semana casi con la lengua fuera y no levantemos cabeza. Pero vamos a desglosar qué es exactamente aquello que está causándole fatiga crónica.
1. Sufrir estrés prolongado
El estrés es uno de los males de nuestro siglo, un escenario al que se llega cuando asumimos más responsabilidades de las que podemos. Pero también cuando no sabemos decir basta y continuamos hasta la extenuación. El estrés es la antesala de la fatiga extrema y esta, a su vez, del denominado burnout (desgaste emocional).
2. Trabajar sin descanso
Los hábitos laborales poco saludables también están detrás de la fatiga y la falta de energía. Hoy en día hablamos del multitasking (la capacidad de realizar varias tareas a la vez) como un requisito del empleado exitoso, pero esta situación encierra un ritmo agotador. Además, la sobreexposición a la luz azul de las pantallas y olvidar que es necesario realizar descansos periódicos durante la jornada laboral agravan este hecho.
3. Tender al sedentarismo
Estar cansado y, en consecuencia, reducir el movimiento es la pescadilla que se muerde la cola. Aunque suene contradictorio, para combatir la fatiga crónica y el agotamiento mental, la clave está en la actividad física, como veremos más adelante. El sedentarismo ocasiona mala circulación, promueve los dolores musculares y, en definitiva, empeora la calidad de vida.
4. Dormir mal
Ante un cuadro de estrés prolongado, es complicado descansar bien. Para quienes viven inmersos en esta espiral, llegar a las 7-8 horas de sueño al día es una quimera. No obstante, no dormir adecuadamente por las noches, sin duda, conducirá a que la fatiga y falta de energía se agraven.

5 consejos fáciles de poner en práctica para combatir el cansancio crónico
Acabamos de ver las causas de sufrir cansancio crónico y, lo peor, que parezca no querer irse. La buena noticia es que poniendo en práctica determinadas rutinas puedes volver a ser la persona enérgica y con ganas que eras.
1. Optimiza tu rutina de sueño
Para mantenerte saludable, el primer consejo que leerás siempre está relacionado con la calidad del sueño. Esta es la base de un estilo de vida lleno de bienestar. Si quieres acabar con el cansancio de una vez por todas, haz dos cosas: la primera, intenta levantarte y acostarte siempre a la misma hora; la segunda, aléjate de las pantallas al menos 30 minutos antes de irte a dormir.
2. Mantén la actividad
Si antes hablábamos del sedentarismo como enemigo de la energía, ahora queremos mencionar uno de sus mejores amigos: el ejercicio físico. Como ves, esto va de rutina, así que intenta mantenerte en movimiento a diario. Tú eliges cómo: caminatas, entrenar en el gimnasio, acudir a una clase grupal, salir a correr…
3. Haz pausas en el trabajo
Para librarte del estrés y, sobre todo, no acabar al final de la jornada laboral fatigado hasta el extremo, es importante que realices pausas. Cada 20 minutos, procura levantar la vista de la pantalla al menos durante 20 segundos para prevenir el cansancio visual. Al menos cada hora, oblígate a levantarte de la silla para estirar y mover las piernas. Si teletrabajas, camina por la habitación un par de minutos o ve a la cocina a por un vaso de agua.
4. Considera tomar suplementos alimenticios
En ocasiones, puede ser necesario un apoyo externo. Los complementos alimenticios representan una excelente herramienta para solventar nuestras carencias nutricionales y, además, pueden brindarte un extra donde más lo necesitas. Si te sientes sin energía, considera tomar suplementos de vitamina B o de magnesio. Para la calma mental, la ashwagandha puede ser una excelente aliada. Y si necesitas un empujón para dormir, el bisglicinato de magnesio o la melatonina son muy recomendables.
5. Prioriza los hábitos alimenticios saludables
El último consejo que podemos ofrecerte tiene que ver con la alimentación, un pilar fundamental en todo estilo de vida saludable. Para sentirte con más energía, prioriza los alimentos “reales”, como las verduras, las frutas, las carnes frescas o los huevos. Para mantenerte con energía, puedes tomar frutos secos.

Conclusión
Si no te gusta cómo te estás sintiendo, ha llegado el momento de tomar cartas en el asunto y cambiar de hábitos. El ejercicio físico, el descanso y una buena alimentación, como siempre, son la varita mágica para que tu estilo de vida mejore. Y si necesitas un apoyo extra para impulsar tus rutinas, echa un vistazo a nuestro catálogo.