Más de la mitad de la población sufrirá dolor de cuello alguna vez en su vida debido al uso de pantallas y ordenadores. Si tú trabajas en remoto o con el ordenador, tienes altas probabilidades de pasar a engrosar ese porcentaje. En este artículo, te contamos cuáles son las causas más frecuentes del dolor de cuello en el trabajo y qué puedes hacer para aliviar las molestias.
4 causas detrás del dolor de cuello por el uso del ordenador
En ocasiones, no somos conscientes del daño que puede ocasionar mantenerse 8 horas al día en la misma postura, frente al ordenador. En otros artículos hemos hablado de los inconvenientes del sedentarismo y de la necesidad de hacer pausas activas durante la jornada laboral para minimizar el riesgo de sufrir dolencias por pasar tanto tiempo en una posición estática. El dolor de espalda, de cuello y el agarrotamiento de los músculos son algunas de las dolencias más comunes del uso prolongado del ordenador. Si en tu caso concreto sientes dolor en el cuello, descubre las causas más habituales:
1. Mala postura
La principal causa detrás del dolor de cuello es la mala postura. A veces, estamos tan absortos en la pantalla del ordenador que nos olvidamos de que nuestra espalda no está recta en el respaldo de la silla y está ligeramente encorvada y hacia adelante. Esta posición sostenida en el tiempo puede causar cervicalgia. Recuerda siempre sentarte con la espalda y zona lumbar totalmente pegadas al respaldo y los pies sobre el suelo.
2. Altura incorrecta del monitor
Si la pantalla del ordenador está demasiado alta o demasiado baja, deberemos forzar el cuello para visualizar el monitor. En ocasiones, es un movimiento tan mínimo que no nos damos cuenta, pero poco a poco va haciendo mella en nuestra salud. Disponer de una mesa de oficina y silla que no sean ajustables puede conducir a estos inconvenientes.
3. Falta de movimiento
La inactividad durante la jornada laboral trae como consecuencia que prácticamente todos nuestros músculos y articulaciones acaben resintiéndose por permanecer de manera continuada en la misma posición. El sedentarismo favorece la tensión cervical.
4. Falta de sujeción en la silla de oficina
Si trabajas en remoto, es posible que caigas en la tentación de usar para trabajar cualquier silla que tengas por casa. Esto es un tremendo error porque no todos los asientos están diseñados para ofrecer un soporte máximo durante varias horas. Si tu silla de oficina es inadecuada, el dolor de espalda y cuello no tardarán en llegar.

¿Cómo prevenir el dolor de cuello en el trabajo?
Ya hemos visto las causas del dolor de cuello en el trabajo, de manera que ahora explicaremos las soluciones para minimizar esta dolencia. Conoce qué hábitos posturales adoptar y qué otras rutinas son beneficiosas para mantenerte saludable.
1. Sentarse correctamente
La causa número 1 del dolor de cuello es la mala postura frente al ordenador. Lo primero es apoyar completamente tanto la espalda como la zona lumbar en el respaldo de tu silla. Además, los pies deben mantenerse sobre el suelo en todo momento, con las rodillas en un ángulo de 90º. Ajusta los reposabrazos de manera que los hombros no se encorven. Procura no inclinarte hacia la pantalla y mantener esta posición recta en todo momento.
2. Ajustar la altura del monitor
La regla para regular la altura de la pantalla del ordenador es muy sencilla: debe estar a la altura de tus ojos. Es la única solución para evitar que tu cuello se esfuerce demasiado. En cuanto a la distancia, toma la medida de tu brazo para asegurarte de que el monitor está lo suficientemente separado de tu vista.
3. Evitar usar el móvil sin manos
Está muy bien ser multitasking y poder hablar por teléfono mientras tecleas en el ordenador o tomas notas. Pero evita colocar el teléfono sobre tu cuello y sostenerlo con la cabeza para no sufrir contracturas. Mucho mejor si utilizas la función de manos libres o los auriculares.
4. Hacer pausas periódicas
Para cuidar tu cuello durante la jornada laboral, levántate y camina al menos un par de minutos cada hora. Así reduces la tensión de enfocarte en la pantalla del ordenador. También puedes realizar algunos ejercicios para relajar el cuello: gira la cabeza de derecha a izquierda y de arriba abajo.
5. Invertir en una buena silla ergonómica
Como señalamos unas líneas más arriba, si teletrabajas, invertir en una buena silla ergonómica es prácticamente una obligación. ¿Qué buscar en uno de estos asientos? Que disponga de un respaldo firme, pero cómodo y, a ser posible, soporte lumbar. También es conveniente que sea 100 % ajustable para adaptar la silla a cada circunstancia. Considera que incluya extras interesantes como reposapiés y reposacabezas.

Conclusión
Las largas horas frente al ordenador pueden pasar factura al cuello, pero la buena noticia es que puedes minimizar estos inconvenientes con una serie de hábitos. Por supuesto, es importante disponer del mobiliario de oficina óptimo, especialmente diseñado para promover el confort en la oficina. Echa un vistazo al catálogo de soluciones en FlexiSpot.