El estilo victoriano es una de las corrientes decorativas más reconocidas. Surgió en el siglo XIX en Reino Unido en plena Revolución Industrial y estaba dirigido a la aristocracia. La elegancia y extravagancia son algunas de las bases de este movimiento decorativo en el que no faltan los toques dorados, los muebles barrocos y la abundancia de detalles. Si es una corriente que te llama la atención y te gustaría adaptarla a los tiempos que corren para decorar tu salón, este post te interesa.
5 claves de la decoración victoriana
Para crear un salón moderno de estilo victoriano, lo primero es conocer los preceptos básicos de este estilo decorativo. A partir de aquí, podremos comenzar a adaptar esta estancia a tus gustos.
1. El maximalismo manda
Así como el minimalismo es la corriente imperante en la actualidad, a finales del siglo XIX, lo que se llevaba era el maximalismo bajo la filosofía de “más es más”. La decoración victoriana abusa de los detalles, es extravagante y se basa en el uso exagerado de accesorios, como las lámparas, los cuadros en las paredes, etc.
2. Los tonos dorados
Si hay un color fundamental en la era victoriana, ese era el dorado. Y no es de extrañar, dado que es un movimiento que trata de incluir la esencia palaciega en el propio hogar. En este estilo victoriano es habitual encontrar este color en todos los tiradores de los muebles y puertas, en los marcos de los cuadros, en los candelabros, en los espejos…
3. El papel pintado
El papel pintado en las paredes es el mejor aliado posible de la extravagancia. En la decoración victoriana, los favoritos eran los papeles florales o con animales, en línea con los estampados de las cortinas o la tapicería de los sillones.
4. Colores pastel
Además del colorido que aporta el papel pintado, era habitual que en las casas victorianas abundaran los tonos pastel como el celeste, el rosa o el beige. Eso sí, siempre acompañados de elementos dorados. Las tonalidades pastel figuraban en prácticamente cualquier rincón, mueble o textil del hogar.
5. Textiles de lujo
Como buena casa aristocrática, en una atmósfera victoriana no podían faltar textiles de lujo como el terciopelo o la seda. Estos eran la nota dominante en las cortinas, en las colchas y en los sofás.
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Consejos para adaptar la decoración victoriana a tu salón del siglo XXI
Que te guste la corriente victoriana y, al mismo tiempo, desees un salón moderno y en línea con las últimas tendencias no está reñido. Si deseas recrear un ambiente elegante y distinguido en tu sala de estar, sigue estos consejos de decoración para un salón victoriano moderno.
1. Añade sofás clásicos con terciopelo
Prueba a habitar tu salón victoriano con sofás de líneas clásicas como los Chesterfield. Mucho mejor si escoges sillones con ornamentación de madera y un toque de terciopelo en color verde esmeralda o azul oscuro. Incorpora cojines de gran tamaño en texturas mate.
2. Elige textiles suaves y gruesos
Para tu salón, selecciona cortinas opacas y confeccionadas en tejidos gruesos y de textura suave como el terciopelo. Este material también es óptimo para las mantas de sofá. Especialmente en invierno, te encantará tener bajo la mesa central de salón una alfombra geométrica que rompa la seriedad.
3. Opta por la madera oscura
Los muebles de madera oscura son inseparables de la época victoriana. Sin embargo, para adaptar tu salón al siglo XXI, la recomendación es escoger un solo mueble con carácter (como el aparador principal o la mesa de centro) para que el espacio no quede visualmente recargado. Y hablando de la mesa central de la sala, puedes rescatar los candelabros de la época, pero escógelos con líneas minimalistas o de color negro mate.
4. Decora con espejos dorados
Los espejos encajan estupendamente en cualquier estilo decorativo, tanto en el minimalismo como en el maximalismo. Pero ya que estamos configurando un salón victoriano, lo ideal es que optes por uno con moldura dorada y ornamentación.
5. No te olvides los accesorios: cuadros y lámparas
En los salones victorianos no pueden faltar los cuadros en las paredes: retratos clásicos, paisajes, etc. Tan importante como el cuadro es el marco que, sin duda, contribuirá a recrear mejor o peor la atmósfera que buscas. Juega al despiste: dentro de un marco ornamental inserta una fotografía abstracta. En cuanto a las lámparas, anímate a incluir diseños de araña, pero de estética moderna.
6. Incorpora molduras
Por último, en un salón de estilo victoriano no podemos olvidarnos de las molduras, que crean un efecto muy sofisticado. Este tipo de elementos decorativos con relieve será el encargado de añadir textura al salón y aportar una visión clásica. El gris grafito, verde oliva o blanco roto son opciones ganadoras.
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Conclusión
¡Lo clásico regresa! Si a ti también te gustan los estilos decorativos de otras épocas, pero no quieres correr el riesgo de que tu salón se parezca a un museo británico, entonces, esperamos que hayas tomado nota de estas recomendaciones. Como siempre, en FlexiSpot estamos disponibles para ofrecerte soluciones de mobiliario adaptadas a las últimas tendencias y siempre con la ergonomía y funcionalidad como ejes centrales.