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Bienvenido septiembre: cómo regresar a la rutina y no morir en el intento

05 septiembre, 2022

Parecía que estaba lejos, pero ya tenemos aquí instalado el mes de septiembre. Por un lado, es posible que desearas que llegara para despedirte por fin del calor agobiante. Sin embargo, septiembre significa también la vuelta a la rutina y a las obligaciones. Tanto si trabajas en remoto como si debes desplazarte cada día a la oficina, es normal que el regreso se haga algo cuesta arriba. En el post de hoy, te damos algunos consejos para entrar en septiembre y no morir en el intento.

En septiembre llega el otoño, los días van haciéndose cada vez más cortos y comienzan las clases. Para los estudiantes empieza un nuevo curso escolar, pero también para quienes trabajan septiembre tiene algo de inicio. Después de unas vacaciones más o menos largas, de no depender del despertador ni estar sujeto a horarios y quizás de algún que otro exceso, toca volver a acostumbrarse a la rutina laboral. Por supuesto, ¡esto no es el fin del mundo! En realidad, lo llevamos haciendo todo el año, pero con el parón de las vacaciones parece que se nos haya olvidado.

Consejos para afrontar la cuesta de septiembre

Mucho se habla de la cuesta de enero que marca el fin de las vacaciones de Navidad, pero ¿qué hay de la de septiembre? No hay duda de que esta también es una cuesta pronunciada que debe asumirse con energía y valor. Después de las vacaciones, tendrás las pilas cargadas, ¿verdad? He aquí un puñado de consejos para que la cuesta de septiembre no se haga tan empinada.

1. Planifica las comidas

Para volver a las tareas, la clave reside en la organización. Eso de comer a deshoras sin planificar y de picar cuando nos apetezca quedó en nuestro apartamento de la playa. En su lugar y para sobrellevar mejor el regreso a la rutina, lo más recomendable es hacer una planificación semanal de las comidas y, por ende, de hacer la compra en consecuencia. Pero, además, desde FlexiSpot te sugerimos incluir en tu dieta de adaptación a las responsabilidades alimentos que te aporten energía como las legumbres o el pescado.

2. Tómatelo con calma

A tu regreso al trabajo, es posible que te espere una avalancha de correos electrónicos por contestar o un sinfín de notas con tareas pendientes. No vale agobiarse. Aunque sientas que estés hasta arriba, de nada sirve saturar la agenda, pues lo único que conseguirás será volverte menos productivo. Tómatelo con calma y ve poco a poco hasta ir cogiendo el ritmo de nuevo. Recuerda que después de las vacaciones es imposible asumirlo todo de un día para otro.

3. Recupera tus aficiones

Las vacaciones no solo han supuesto aparcar el trabajo, sino seguramente también tus aficiones y hobbies. Por eso, septiembre es el mejor momento para regresar a todas las actividades que has practicado durante todo el año. ¿Ibas a clase de pintura o hacías yoga? Genial, porque seguramente en este mes se retomen las clases. Sin duda, hacer algo que te gusta te ayudará a superar la cuesta de septiembre con éxito.

4. Respeta tus horas de sueño

En vacaciones es normal que los horarios se trastoquen y no solo en relación a las comidas. Como no hay prisa por levantarse tampoco la hay para acostarse, de ahí que sea normal que el sueño se altere en estas semanas. Por ello, nuestro consejo es que unos días antes de volver al trabajo intentes recuperar los horarios de descanso habituales. De lo contrario, te costará un mundo levantarte el primer día de oficina a las 7.00 am.

5. Mantente positivo

Es septiembre, ¡pero no se acaba el mundo! Entendemos que se hace complicada la vuelta a la rutina, pero puedes compensar esta sensación con pensamientos positivos como lo bien que lo has pasado en la playa o los días que faltan para el próximo puente. ¡No dramatices! En una semana habrás cogido el ritmo de nuevo y ya no te acordarás de lo duro que se hizo al principio.

6. Ilusiónate con algo nuevo

Para que la cuesta de septiembre no se haga tan cuesta arriba, te proponemos ilusionarte con algo que te haga feliz. Es el momento, por ejemplo, de mimarte un poco y darte un capricho. Por ejemplo, puedes comprar ropa nueva para la oficina (o alguna prenda cómoda si trabajas en remoto), puedes planear tu próxima excursión o iniciar ese proyecto que lleva un tiempo rondándote la cabeza.

7. Renueva tu espacio de trabajo

Como último consejo y para que vuelvas con las pilas cargadas y renovadas, te invitamos a rediseñar tu espacio de trabajo. Si trabajas en remoto, quizás es el momento de sustituir tu antigua mesa por un escritorio elevable mucho más cómodo, o adquirir una silla ergonómica. ¡Todo lo que necesitas está en el catálogo de FlexiSpot!