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¿Qué puedo hacer si hace mal tiempo en mis vacaciones?

15 sep 2022
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Aunque la mayoría de la gente suele disfrutar de sus vacaciones en julio o en agosto, existen muchas personas que tienen la posibilidad de disfrutarlas en septiembre o incluso octubre. Esta opción es muy interesante debido a que la mayoría de lugares ya no están en temporada alta y los viajes y alojamientos pueden ser mucho más económicos. Además, es más sencillo encontrar disponibilidad en el sitio que deseemos visitar.

No obstante, hay que tener en cuenta que a partir de septiembre, en toda España la situación meteorológica es más inestable. Tanto el final de verano como el otoño, es una época con un clima bastante imprevisible ya que, aunque aún puede haber muchos días soleados, lo cierto es que es muy probable que pilles algún día más fresco o lluvioso. No obstante, eso no es un impedimento para disfrutar de tus vacaciones, ya que existen muchos planes interesantes a pesar del mal tiempo, y seguro que siempre tendrás algo que hacer.

Si tu opción ante el mal tiempo es quedarte refugiado, puedes optar por hacer una maratón de series y películas o refugiarte en una buena lectura.

Sin embargo, si prefieres salir y aprovechar tu viaje para conocer la ciudad, a pesar de que el clima no sea muy favorable, no te faltarán planes siguiendo nuestras recomendaciones generales. Solo tienes que abrigarte bien y explorar las opciones que te ofrece tu lugar de vacaciones.

A pesar de que suene muy típico, un plan convencional y fácil de llevar a cabo en un día lluvioso es refugiarse en un centro comercial. En cualquier gran ciudad encontrarás una gran variedad de centros comerciales en los que podrás realizar tus compras de ropa, juguetes o tecnología entre otros tipos de productos, comer o cenar en sus restaurantes e ir al cine. Incluso algunos centros comerciales ofrecen más opciones de diversión, como pueden ser boleras o salas de videojuegos.

Si lo que buscas es relajación, la forma ideal de desconexión tanto física como mental es acudir a un spa. Seguro que con una rápida búsqueda en internet sobre la ciudad de vacaciones, puedes encontrar muchos espacios dedicados al descanso y cuidado de la piel. En ellos podrás realizar circuitos de hidroterapia, recibir masajes terapéuticos, probar tratamientos especiales de belleza o liberar tensiones en las piscinas de aguas termales. Es probable que rápidamente te olvides del mal tiempo que hace fuera.

Si prefieres actividades físicas más intensas, el mal tiempo no es un impedimento, ya que existen diferentes deportes que puedes practicar en el interior. Por ejemplo, puedes visitar un rocódromo, acudir a una pista de patinaje sobre hielo o disfrutar de la natación en una piscina cubierta.


Si optas por un turismo con un enfoque cultural, puedes aprovechar el mal tiempo para visitar museos, teatros, galerías de arte o exposiciones. España es una tierra con un patrimonio cultural muy extenso, por lo que seguro que encuentras algún rincón especial por conocer o algún evento interesante. Las posibilidades son infinitas en las grandes ciudades y, si te encuentras en algún pueblo, podrás encontrar alguna ermita o iglesia que conocer.

Si eres aficionado a la fotografía, sabrás que no sólo puedes llenar tu álbum de playas espectaculares y rayas de sol. El mal tiempo te puede proporcionar momentos para captar grandes imágenes. Algunos elementos muy fotogénicos pueden ser la lluvia o la niebla. Si ésta es baja y cerrada, tus fotografías tendrán un toque bastante misterioso y extravagante. También podrás disfrutar de atardeceres inesperados o, si tienes suerte, conseguir inmortalizar un arcoiris, que aparecerá ante ti si sale el sol después de la lluvia, algo muy típico cuando hay chaparrones a final del verano.

Por supuesto, una de las opciones principales para combatir el mal tiempo es optar por el descubrimiento gastronómico. Desde buscar una cafetería típica de cada zona, hasta una tasca o bar, lo ideal es descubrir los productos más populares de cada región de mano de sus habitantes y negocios más tradicionales. Seguro que conversando con sus habitantes harás descubrimientos interesantes y conocerás su gastronomía de primera mano.

En definitiva, lo importante es tener buena actitud y dejarte llevar por los recursos más cercanos. No dudes en preguntar a los caseros de tu alojamiento o los regentes del hotel donde te encuentres por recomendaciones y planes alternativos.

Por otro lado, puesto que estás de vacaciones, si no te apetece salir también puedes aprovechar para dormir y descansar sin alarmas ni preocupaciones. Seguro que recargas energías y puede que al día siguiente el clima sea más benévolo.

Si viajas con niños, puede que sea más complicado asumir que tienes que quedarte encerrado. Para ello, busca un hotel que ofrezca actividades de interior para niños, o prepara tú mismo una maleta con kit de manualidades y juegos nuevos que atrapen su atención.