Recomendaciones para hacer teletrabajo de forma sostenible

Febrero 21, 2022

¿Te acuerdas de esas instantáneas de animales paseando por las calles de la ciudad que dieron la vuelta al mundo en plena pandemia? Sin duda, la imagen de la vida silvestre, de la naturaleza, en todo su esplendor. Que el mundo se detuviera debido a la crisis sanitaria nos conectó en cierto modo con la realidad. Entre otros aprendizajes, llegamos a la conclusión de que cuando el ser humano no está, la naturaleza respira. Con la pandemia, se impuso el trabajo en remoto y también aprendimos que este es mejor para el medio ambiente. Te damos algunos consejos para hacer teletrabajo de forma (incluso más) sostenible.

Así como los animales salían libremente a correr, los cielos se volvieron más azules. Asistíamos por primera vez en mucho tiempo a un descenso ostensible de la contaminación. En 2020, los niveles de dióxido de nitrógeno de los cielos de las ciudades disminuyeron un 38 %. La boina de contaminación, omnipresente en muchas de las grandes urbes, por fin desaparecía. Al menos por un tiempo, eso sí.

La implantación progresiva del teletrabajo ha tenido, asimismo, efectos positivos sobre el medioambiente. El hecho de que no haya tantos desplazamientos para ir a la oficina física se ha traducido en una reducción de las emisiones de dióxido de carbono y, por tanto, en una mejor calidad del aire. Otro aspecto positivo de trabajar en remoto en relación al medioambiente es que se está produciendo un descenso en la ocupación del suelo urbano, debido a que ya muchas empresas están dejando de necesitar oficinas físicas.

¿Es posible trabajar en remoto de manera más sostenible?

 

Al trabajar en casa, tú eres el máximo responsable del uso que realizas de la energía. Por tanto, eres quien debe apostar por realizar un eficiente manejo de la luz que consumes, del ordenador, de los aparatos eléctricos, etc. He aquí una serie de recomendaciones para una oficina en casa más sostenible:

1. Optimiza el consumo energético

 

En cuanto arranques tu jornada laboral y enciendas tu ordenador, ponte en modo on también con la eficiencia energética. Por ejemplo, si estás trabajando en una habitación con la suficiente luz natural, ¿para qué encender la lámpara? En el caso de que la sala en la que trabajes no goce de buena iluminación, entonces, lo más recomendable es optar por bombillas de bajo consumo.

En cuanto a los aparatos de aire acondicionado y calefacción, consiste en encontrar el equilibrio perfecto: es decir, identificar una temperatura agradable y, al mismo tiempo, razonable. De acuerdo con los expertos, en invierno una temperatura entre 19 y 21 º podría ser más que suficiente.

2. Usa con conciencia el ordenador y demás equipos electrónicos

 

El ordenador es tu principal herramienta de trabajo, está claro. Sin embargo, no tiene por qué estar encendido las 24 horas del día si no lo estás utilizando. Es fácil: si no vas a usarlo, apágalo. Por ejemplo, cuando hagas la pausa para el almuerzo o un descanso largo y, sobre todo, al final de la jornada laboral.

No olvides que un ordenador en reposo puede llegar a consumir entre el 20 y 40 % de la energía. Otra recomendación es que no olvides desenchufarlo después de apagarlo. ¿Sabías que un ordenador puede llegar a gastar 70 vatios por hora si lo mantienes conectado a la corriente?

3. Evita los plásticos y otros residuos de un solo uso

 

Ya que trabajas en casa, no necesitas comprar snacks envueltos en plástico para el descanso de media mañana. Mucho mejor si te preparas una comida casera. Ya no necesitarás vasos o platos de plástico porque es tan sencillo como meter los útiles empleados en el lavavajillas o fregarlos tú mismo.

4. Reduce el consumo de papel

 

Ahora la oficina ha cambiado y es diferente a la tradicional. Por eso, quizás ya no necesites usar tanto papel como hacías antes. ¡Ahora todo es digital!

5. Modera el uso de la lavadora

 

¿Qué tiene que ver un electrodoméstico como la lavadora con el teletrabajo? En realidad, mucho. Ahora que ya no debes desplazarte a la oficina, no vas a requerir ropa diferente cada día, por lo que puedes apañarte más días con las mismas prendas de ropa. Al final, esto se traducirá en una reducción del uso de la lavadora y, por tanto, del consumo energético.

6. Adapta tu hogar

 

Una oficina más sostenible es una más adaptada y cómoda para nuestras necesidades. Cuida del medioambiente pero también cuida de ti. Por eso, elige escritorios ergonómicos fabricados en materiales naturales como es el caso de este tablero de bambú. También escoge accesorios hechos en materiales resistentes y no contaminantes como esta cajonera con ruedas elaborada en acero.

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