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15 maneras de salvar el medio ambiente en el hogar

14 diciembre, 2022

Muchas personas no se dan cuenta de cuánto pueden hacer para ayudar al medio ambiente en sus propios hogares. El impacto individual sobre el medio ambiente puede ser mínimo, pero el efecto acumulativo de miles de personas que actúan de manera similar puede ser significativo. Puedes marcar la diferencia, incluso como individuo, modificando unos pocos hábitos en el hogar. Esperamos que estos consejos y sugerencias te ayuden a tener un buen comienzo.

#1. Apagar las luces

Asegúrate de apagar las luces cuando no estén en uso. Las luces que se dejan encendidas en las habitaciones vacías son una pérdida de dinero. Las fuentes no renovables como los combustibles fósiles se utilizan únicamente para compensar la demanda de electricidad en esta era de energía solar, eólica e hidroeléctrica. Debido a la practicidad limitada de generar y almacenar electricidad para su uso posterior, la electricidad debe producirse, transferirse y consumirse simultáneamente.

#2. Cambia a bombillas fluorescentes compactas

Estas luces tienen mucha más suficiencia que las bombillas tradicionales, utilizando solo una cuarta parte de energía durante su vida útil. El uso de lámparas LED también ha ido en aumento ya que pueden ser hasta diez veces más eficientes que las bombillas fluorescentes y superan por completo a las bombillas incandescentes.

#3. Apaga la tele cuando no la estés viendo

Un impactante 30% del uso total de energía de una televisión ocurre cuando el aparato está apagado. La solución es tan simple como invertir en regletas y apagarlas cuando no se usan. Cuando están apagados, consumen mucha menos energía.

#4. Apaga el ordenador todos los días

Está surtiendo efecto, aunque no lo parezca en este momento. Apagar los ordenadores por la noche también ayuda a prevenir el sobrecalentamiento y los cortocircuitos eléctricos.

#5. Baja el termostato en el invierno

Los cambios de temperatura de unos pocos grados pueden tener un impacto significativo. Una manta o una capa de abrigo adicional te mantendrá abrigado y reducirá drásticamente tus gastos de calefacción.

#6. Regula la temperatura de tu hogar con las ventanas

En los meses más fríos, es importante mantener la casa sellada herméticamente para evitar la pérdida de calor por las ventanas y puertas. Cuando hace calor afuera, abre las ventanas. La brisa cruzada es excelente para mantenerte fresco y limpiar el aire viciado (el aire interior no es tan claro como el aire exterior). Un beneficio importante de usar aire fresco para acondicionar tu hogar es el dinero que ahorrarás en las facturas de energía.

#7. Rellena cualquier espacio alrededor de tu casa

Las brechas disminuyen la eficiencia energética del hogar. Calafatear las grietas de tus ventanas y puertas hará que tu hogar sea más eficiente energéticamente al evitar que el calor y el frío se escapen o entren en las épocas equivocadas del año.

#8. Aísla tu hogar

El aislamiento asegura que tu hogar mantenga una temperatura agradable durante todo el año. No mires solo hacia arriba; examina también las paredes y las áreas debajo del suelo.

#9. Reemplaza estufas de gas por inducción

La combustión de gas natural y propano produce emisiones de gases de efecto invernadero y plantea riesgos de seguridad. Las estufas que usan gas continúan goteando una pequeña cantidad incluso cuando están apagadas y selladas de forma segura. Aunque no sería suficiente para encender un fuego, incluso esta pequeña cantidad contribuye al calentamiento global.

El elemento calefactor de una estufa de inducción es externo al aparato, lo que lo diferencia de las estufas eléctricas convencionales. Con una estufa eléctrica estándar, la olla se mantiene caliente encendiendo y apagando el elemento calefactor a intervalos regulares. Sin embargo, una estufa de inducción utiliza los campos magnéticos producidos por la estufa para crear corrientes de Foucault en los utensilios de cocina, lo que hace que los utensilios de cocina se calienten. En comparación con las estufas eléctricas y de gas estándar, son mucho más seguras y respetuosas con el medio ambiente.

#10. Instala inodoros de descarga baja en tu hogar

En vez de usar 13,2 litros por descarga, estos solo consumen 6,1 litros. Debido a esto, tu consumo de agua se reducirá en más del 50%.

#11. Seca tu ropa al aire cuando puedas

En vez de usar la secadora, cuelga la ropa afuera en un día soleado. Los rayos del sol pueden quemar con éxito cualquier germen, dejando tus prendas con mejor olor y más limpias.

En caso de lluvia, algunas casas proporcionan una sala de secado donde se puede tender la ropa para que se seque. Hay un interruptor dentro o fuera de la habitación que hace funcionar la secadora.

#12. Mete los platos directamente en el lavavajillas

Para poder sacar el máximo partido a tu lavavajillas, no enjuagues los platos antes de meterlos. Puedes ahorrar mucha agua si no lavas los platos antes de colocarlos en el lavavajillas. Puedes reducir el gasto de energía y el tiempo que lleva calentar el agua.

#13. Actualiza tu frigorífico

Entre los electrodomésticos, los frigoríficos son los que más electricidad consumen. Tu frigorífico viejo y en mal estado no solo se suma a la carga ambiental, sino que también te cuesta dinero. Los modelos más eficientes en energía fabricados hace apenas diez años, los frigoríficos modernos ahorran costos de enfriamiento en un 40%. Asegúrate de reparar, reciclar y reutilizar el viejo frigorífico y buscar un modelo más eficiente y con una vida útil más larga si decides sustituirlo.

#14. Recicla cuando puedas

Actualmente, la separación de la basura en papel, metal, vidrio y materia orgánica es obligatoria en varios lugares. Si tu ciudad no lo hace, aún puedes iniciar un movimiento. Coloca cuatro botes de basura distintos y asegúrate de que tu contenido se recicle correctamente.

#15. Deshazte de los productos desechables

Elimina el uso de productos de papel como platos, vasos, servilletas y cubiertos. Reemplaza las toallitas de papel y las esponjas de un solo uso por toallas y paños de cocina lavables.

Por ejemplo, puedes dejar de usar tampones y compresas desechables y comenzar a usar copas menstruales.