¿Por qué es importante utilizar mobiliario de oficina ergonómico?

Abril 01, 2022

¿Qué significa ergonomía?

La ergonomía es una disciplina que estudia cómo adaptar el entorno laboral para adecuar los productos a las necesidades y limitaciones de cada persona, para maximizar su rendimiento.

Esta ciencia estudia cómo reducir los riesgos de salud que se pueden desarrollar en el trabajo, gracias a una interacción correcta entre hombre y máquinas.

Comprende una serie de conocimientos científicos que buscan asegurar el bienestar humano gracias al desarrollo de una actividad económica y la ayuda de una tecnología.

Objetivos y beneficios de la ergonomía

Su principal objetivo es diseñar los elementos de trabajo pensando en quién los va a utilizar. Así se consigue adaptar el puesto y las condiciones laborales a cada operador, contribuyendo a que mejore la producción y los trabajadores se sientan más confortables en su puesto de trabajo, por lo que rendirán mejor al sentir que se valora su salud. 

Algunos de los beneficios que se obtienen al aplicar la ergonomía a un puesto laboral son:

  • Reducir los riesgos laborales y la posible aparición de enfermedades derivadas del trabajo, como el estrés.
  • Motivar y satisfacer a los trabajadores.
  • Facilitar el desarrollo de la actividad laboral.
  • Aumentar la productividad sin que el trabajador sea el que se sacrifica para adaptarse a su puesto de trabajo, sino que, al contrario, éste se adapta a él.
  • Aumentar asimismo el compromiso y concentración de los trabajadores.

Además, la ergonomía pone el enfoque en todo lo relacionado con el puesto laboral, como el ambiente, la acústica, la luz, las herramientas o calzado a utilizar, así como especialmente las posturas del trabajador y su relación con las diferentes máquinas que utilice.

La ergonomía en la oficina, ¿para qué sirve?

La anatomía del ser humano está diseñada para estar en constante movimiento. Por ello, el trabajo en la oficina, que a veces se puede alargar durante varias horas sin moverse, conlleva el riesgo de sufrir distintas dolencias. Éstas se pueden producir por posturas inadecuadas o por una iluminación deficiente, entre otros factores.

Algunas de estas dolencias pueden ser:

  • Dolores de espalda, cervicales o cabeza.
  • Problemas con la visión, como pérdida o vista cansada.
  • Dolores musculares, como contracturas.
  • Problemas de circulación, especialmente en las piernas, por lo que debemos estirarlas y levantarnos de vez en cuando de nuestro puesto de trabajo.
  • Problemas de salud mental como estrés o ansiedad provocada por la aparición de otras dolencias físicas.

La ergonomía en el trabajo de oficina, por tanto, sirve para optimizar la relación entre los objetos y mobiliario con las personas que los utilizan.

Se trata de alcanzar un ambiente confortable que no comporte riesgos laborales.

Elementos de una oficina que debemos adaptar

Para que nuestra oficina cumpla las principales reglas de la ergonomía y evitamos la aparición de las dolencias mencionadas en el apartado anterior, estos son los elementos básicos que debemos adaptar.

Silla

La silla de oficina que utilicemos en nuestro trabajo debe cumplir una serie de características.

En cuanto al asiento, éste debería tener una palanca reguladora para ajustar su altura a la del trabajador, que debe poder apoyar los pies en el suelo, y alinear sus brazos con la mesa.

También debe tener una anchura estándar, suficiente para que cualquier persona se pueda sentar y tener su espalda apoyada en el respaldo.

Otros elementos que convierten a una silla en ergonómica es que ésta tenga reposabrazos ajustables, que permitan a la persona descansar cómodamente sus extremidades, así como un soporte lumbar que se adapte a la curva de la zona lumbar, para que evite sobrecargas y dolencias en esa zona, una de las más afectadas en este tipo de puestos de trabajo.

Ordenador

En cuanto al ordenador lo más importante a tener en cuenta es la postura.

Debemos mantener la cabeza y espalda siempre rectas, y los brazos y antebrazos formando un ángulo de 90º, con las manos a la altura del teclado y los codos pegados al cuerpo.

El ratón tiene que estar cerca del teclado y, si vamos a leer hojas además del ordenador, usar un atril, para evitar tener que estar agachando de forma constante la cabeza.

Tenemos que guardar una distancia mínima entre la pantalla y nuestros ojos de 55 cm. El brillo de la pantalla debe estar ajustado para que no ilumine en exceso

Por último, y lo más importante, es realizar descansos breves (podemos hacerlos cada 20 minutos), que alejen nuestra vista de la pantalla.

Mesa

También es importante contar con una mesa bien distribuida, en la que podamos trabajar con comodidad.

Si la mesa es ancha (las estándar suelen tener un tamaño medio de 120 metros de largo) tendremos espacio suficiente para poder distribuir nuestros materiales de trabajo.

En cambio, si es más pequeña, debemos tener cuidado en cómo colocamos el ordenador para que no quede demasiado pegado a nosotros.

Lo más importante es gestionar el espacio, teniendo a mano solo lo imprescindible.

Iluminación

Para que las condiciones laborales sean totalmente óptimas, es fundamental contar con una buena iluminación que evite dolores de cabeza o problemas de visión.

Siempre que se pueda, hay que aprovechar la luz natural, ya que cansa menos la vista.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que ésta no es uniforme, y va variando a lo largo del día, por lo que no se puede evitar tener que complementarla con luz artificial.

Short content: Conoce la importancia de la ergonomía para la salud laboral en la oficina.

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Meta description: Descubre el significado, objetivos y beneficios de la ergonomía y elementos a adaptar para crear una oficina ergonómica.

¿Qué significa ergonomía?

La ergonomía es una disciplina que estudia cómo adaptar el entorno laboral para adecuar los productos a las necesidades y limitaciones de cada persona, para maximizar su rendimiento.

Esta ciencia estudia cómo reducir los riesgos de salud que se pueden desarrollar en el trabajo, gracias a una interacción correcta entre hombre y máquinas.

Comprende una serie de conocimientos científicos que buscan asegurar el bienestar humano gracias al desarrollo de una actividad económica y la ayuda de una tecnología.

Objetivos y beneficios de la ergonomía

Su principal objetivo es diseñar los elementos de trabajo pensando en quién los va a utilizar. Así se consigue adaptar el puesto y las condiciones laborales a cada operador, contribuyendo a que mejore la producción y los trabajadores se sientan más confortables en su puesto de trabajo, por lo que rendirán mejor al sentir que se valora su salud.

Algunos de los beneficios que se obtienen al aplicar la ergonomía a un puesto laboral son:

Reducir los riesgos laborales y la posible aparición de enfermedades derivadas del trabajo, como el estrés.

Motivar y satisfacer a los trabajadores.

Facilitar el desarrollo de la actividad laboral.

Aumentar la productividad sin que el trabajador sea el que se sacrifica para adaptarse a su puesto de trabajo, sino que, al contrario, éste se adapta a él.

Aumentar asimismo el compromiso y concentración de los trabajadores.

Además, la ergonomía pone el enfoque en todo lo relacionado con el puesto laboral, como el ambiente, la acústica, la luz, las herramientas o calzado a utilizar, así como especialmente las posturas del trabajador y su relación con las diferentes máquinas que utilice.

La ergonomía en la oficina, ¿para qué sirve?

La anatomía del ser humano está diseñada para estar en constante movimiento. Por ello, el trabajo en la oficina, que a veces se puede alargar durante varias horas sin moverse, conlleva el riesgo de sufrir distintas dolencias. Éstas se pueden producir por posturas inadecuadas o por una iluminación deficiente, entre otros factores.

Algunas de estas dolencias pueden ser:

Dolores de espalda, cervicales o cabeza.

Problemas con la visión, como pérdida o vista cansada.

Dolores musculares, como contracturas.

Problemas de circulación, especialmente en las piernas, por lo que debemos estirarlas y levantarnos de vez en cuando de nuestro puesto de trabajo.

Problemas de salud mental como estrés o ansiedad provocada por la aparición de otras dolencias físicas.

La ergonomía en el trabajo de oficina, por tanto, sirve para optimizar la relación entre los objetos y mobiliario con las personas que los utilizan.

Se trata de alcanzar un ambiente confortable que no comporte riesgos laborales.

Elementos de una oficina que debemos adaptar

Para que nuestra oficina cumpla las principales reglas de la ergonomía y evitamos la aparición de las dolencias mencionadas en el apartado anterior, estos son los elementos básicos que debemos adaptar.

Silla

La silla de oficina que utilicemos en nuestro trabajo debe cumplir una serie de características.

En cuanto al asiento, éste debería tener una palanca reguladora para ajustar su altura a la del trabajador, que debe poder apoyar los pies en el suelo, y alinear sus brazos con la mesa.

También debe tener una anchura estándar, suficiente para que cualquier persona se pueda sentar y tener su espalda apoyada en el respaldo.

Otros elementos que convierten a una silla en ergonómica es que ésta tenga reposabrazos ajustables, que permitan a la persona descansar cómodamente sus extremidades, así como un soporte lumbar que se adapte a la curva de la zona lumbar, para que evite sobrecargas y dolencias en esa zona, una de las más afectadas en este tipo de puestos de trabajo.

Ordenador

En cuanto al ordenador lo más importante a tener en cuenta es la postura.

Debemos mantener la cabeza y espalda siempre rectas, y los brazos y antebrazos formando un ángulo de 90º, con las manos a la altura del teclado y los codos pegados al cuerpo.

El ratón tiene que estar cerca del teclado y, si vamos a leer hojas además del ordenador, usar un atril, para evitar tener que estar agachando de forma constante la cabeza.

Tenemos que guardar una distancia mínima entre la pantalla y nuestros ojos de 55 cm. El brillo de la pantalla debe estar ajustado para que no ilumine en exceso

Por último, y lo más importante, es realizar descansos breves (podemos hacerlos cada 20 minutos), que alejen nuestra vista de la pantalla.

Mesa

También es importante contar con una mesa bien distribuida, en la que podamos trabajar con comodidad.

Si la mesa es ancha (las estándar suelen tener un tamaño medio de 120 metros de largo) tendremos espacio suficiente para poder distribuir nuestros materiales de trabajo.

En cambio, si es más pequeña, debemos tener cuidado en cómo colocamos el ordenador para que no quede demasiado pegado a nosotros.

Lo más importante es gestionar el espacio, teniendo a mano solo lo imprescindible.

Iluminación

Para que las condiciones laborales sean totalmente óptimas, es fundamental contar con una buena iluminación que evite dolores de cabeza o problemas de visión.

Siempre que se pueda, hay que aprovechar la luz natural, ya que cansa menos la vista.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que ésta no es uniforme, y va variando a lo largo del día, por lo que no se puede evitar tener que complementarla con luz artificial.