¿Cómo te concentras cuando hay distracciones externas?

Enero 26, 2022

No importa cuánto te esfuerces, no podrás concentrarte cuando algo te moleste o perturbe tu tranquilidad. Como empleado, esto puede costarle su trabajo porque su negocio necesita que usted funcione. Puede decirle a su gerente o al departamento de recursos humanos lo que ha estado pensando últimamente, pero eso no es suficiente. En última instancia, aún desea terminar con el ciclo interminable de pensamiento excesivo y permitirse trabajar a su nivel óptimo.


La mayoría de las veces, lo que te molesta es algo que está fuera de tu control. Sin embargo, incluso cuando conoces este hecho, sigues sin ver la razón y te torturas con pensamientos negativos hasta que te sientes atascado e impotente. No se preocupe. Todavía puedes salir de este lío aprendiendo a dejar ir esos pensamientos para concentrarte en lo que realmente necesitas hacer. Aquí hay una guía rápida sobre cómo ser mentalmente fuerte:


1. Conozca la diferencia entre detenerse en un problema y tratar de resolverlo.


Sentarse con sus pensamientos y sentirlos en lo más profundo es parte del proceso de curación. Pero hay una gran diferencia entre rumiar, repetir la misma situación una y otra vez en tu cabeza y pensar en ello para encontrar una solución al problema. En realidad, es simple notar la diferencia entre los dos. La resolución de problemas implica reflexionar y pensar en soluciones que lo ayudarán a avanzar. Rumiar es simplemente rumiar y volver constantemente al punto de partida. Escribir en tu diario puede ayudarte a salir de este bucle. Al resaltar sus pensamientos, comprenderá por qué no puede superar un problema. Tan pronto como comprenda por lo que está pasando, puede anotar pasos concretos para salir de este aprieto.


2. Desvía tu atención a otra cosa.


No es suficiente decirte a ti mismo que no pienses en algo. Tienes que alcanzar el control remoto de manera proactiva para cambiar los canales en la televisión que gira en tu cabeza. Haz una actividad de atención plena en la que necesites concentrarte y que distraiga tu mente de los pensamientos negativos. Incluso unos pocos minutos ya serán un alivio para tu cerebro. Asegúrese de que sea una actividad que requiera que piense profundamente o incluso que use varios sentidos a la vez. Puedes, por ejemplo, llamar a un amigo con el que hace tiempo que no hablas y preguntarle sobre su vida; también puede planificar sus próximas vacaciones investigando boletos de avión y reservando aventuras en otros lugares; aprende una coreografía de baile donde tendrás que concentrarte en la secuencia de pasos; limpia tu escritorio y deshazte del desorden; haz un entrenamiento vigoroso o busca un tema para pintar.


En el trabajo, comprar un escritorio para trabajar de pie o sentado que pase fácilmente de estar de pie a estar sentado ya puede hacer maravillas para su cerebro. También puede usar una cinta de correr debajo del escritorio donde puede tomar un descanso y correr debajo de su escritorio para despejar su cabeza de pensamientos negativos. Un escritorio multifuncional cuyo ángulo puedes cambiar según tu actividad (dibujar, trabajar, escribir) también es una solución a tu problema de exceso de pensamientos.

3. Habla con un profesional


Es más probable que pienses en un problema si sufres de depresión, ansiedad u otros problemas de salud mental. Reflexionar sobre pensamientos negativos también puede conducir al desarrollo de un problema de salud mental. No es algo que debas dar por sentado. Si alguna vez sientes que estás en un lugar oscuro y no puedes salir de él por tu cuenta, probablemente sea el momento de buscar ayuda profesional. Un terapeuta lo ayudará a procesar sus pensamientos y lo guiará a encontrar soluciones a sus problemas. No hay vergüenza en reconocer que necesita ayuda y hacer algo para salir de su problema. Se necesita aceptación y coraje para hacer esto, así que date una palmadita en el hombro por dar el primer paso.


4. Respira


A veces, simplemente respirar profundamente puede literalmente darte un suspiro de alivio. Cierra los ojos, inhala por la nariz, cuenta mientras aguantas la respiración tanto como puedas y luego exhala por la boca. Piense mentalmente en la dirección del aire a medida que pasa de su estómago a su pecho. Repite esto hasta que sientas una sensación de paz. Esta es una solución de curita que puede desaparecer rápidamente, pero ayuda a fijar la mente y concentrarse en otra cosa. Además, si estás en el trabajo y necesitas una solución rápida, esto podría ser la solución.


5. Visualiza tu problema y tus pensamientos negativos en un entorno diferente o en un mundo imaginario


Por ejemplo, piense en el pensamiento negativo como un globo y déjelo volar hacia el cielo hasta que ya no esté a la vista. También puedes pensar en escribir tu problema en una hoja de papel, arrugarla y tirarla a la basura.


6. Realiza un ritual


Si la respiración y la visualización no han funcionado para usted, tal vez hacer algo más tangible podría hacerlo. Algunas personas se avergüenzan automáticamente cuando escuchan la palabra "ritual", que puede estar asociada con un culto o algo espiritual. No lo es, porque un ritual es simplemente algo que haces regularmente. Cuando haces algo regularmente, puedes entrenar la mente para deshacerte de los pensamientos negativos tan pronto como comiences a hacer un ritual. Podría ser quemar un objeto que representa lo que te molesta, cantar afirmaciones o incluso dar un paseo.