¿Qué espacio vital necesitan nuestras mascotas y qué hacemos con ellas en vacaciones?

Julio 19, 2022

Cuando hablamos de nuestro espacio vital, esto hace referencia a un espacio mínimo que consideramos como un entorno seguro para estar cómodos ante cualquier situación de la vida cotidiana. No tiene que ser un espacio limitado físicamente, sino que es más bien un sentido abstracto para describir nuestro lugar seguro, aunque, en la realidad y la práctica, lo común es que sintamos que nuestro hogar es ese sitio.

Si tenemos mascotas, el espacio vital lo debemos compartir con ellos y hacer que se sientan seguros y confortables con su entorno.

Para una mascota, su espacio ideal es aquel en el que pueda realizar sus necesidades fisiológicas y sus actividades etológicas de manera natural y cómoda.

Las necesidades fisiológicas se refieren a su alimentación, sueño, higiene, ejercicio, socialización con nosotros y con otras mascotas o personas que convivan en el hogar. Para cubrir sus necesidades de forma adecuada, deben tener un lugar amplio, limpio y suficiente para ello, siempre según el tipo de animal que sea y lo que requiera.

Por otro lado, las actividades etológicas se refieren a cómo se comunica el animal y como es su carácter, es decir, si tiene alguna manía o rutina relacionada con su entorno y con su interacción social.

De todas formas, tenemos que tener en cuenta que no todos los animales tienen las mismas necesidades, ni utilizan el espacio de la misma forma, por lo que vamos a compartir las pautas básicas de convivencia con algunas de ellas.

El espacio vital de un gato

Aunque los gatos puede que no necesiten tanto espacio vital como un perro, sí que tenemos que tener en cuenta que para ellos es importante tener acceso a diferentes estancias: una en la que puedan alimentarse y eliminar sus desechos en un arenero, distanciado de su comida y agua para que no les molesten los olores, y otro lugar donde puedan jugar, cazar y descansar. Además de disponer de un rascador para afilar sus uñas y una cama confortable.

El espacio vital de un perro

Si analizamos el espacio vital de un perro, lo que debemos de saber es que se trata de un animal principalmente sociable, que necesita el contacto humano constante, por lo que, para un correcto desarrollo y bienestar del animal, debemos encontrarle un espacio confortable a nuestro lado.

Existen diversas teorías sobre los espacios vitales de un perro, como que si es de  una raza grande no debería vivir en un piso. Sin embargo, mientras que disponga de tiempo en el exterior para poder divertirse y ejercitarse, no existe ningún problema, ya que aprovechará para descansar el tiempo en el hogar. Es imprescindible tener en cuenta que son necesarias estas salidas diarias, puesto que de lo contrario se desahogará de una forma negativa en el hogar, pudiendo desarrollar problemas de comportamiento.

Si tienes otro tipo de mascota, como pueden ser aves, reptiles, peces, roedores, etc; puedes considerar a su espacio vital como el habitáculo donde residen, bien sea una jaula, un acuario o un terrario. Sin embargo, debes tener en cuenta que su espacio no es sólo ésto, sino el lugar donde se encuentran, que debe tener sobre todo una ventilación y un clima adecuados, que se adapten a sus necesidades de luz y temperatura, así como un mantenimiento correcto de su higiene. 

Vacaciones con mascotas

Siguiendo el hilo del espacio vital de nuestras mascotas, tenemos que plantearnos qué pasa si nos marchamos de vacaciones. Lo más recomendable es planificar nuestro viaje con mucho tiempo, teniendo sus necesidades concretas en cuenta y sus posibles limitaciones, para elegir un destino adecuado.

Es importante saber que no todos los destinos son aptos para mascotas y reflexionar sobre si es conveniente o no llevarlo contigo, puesto que a veces sacarle de su hogar puede suponer una situación demasiado estresante para el animal.

Esto último es sobre todo relevante si tienes un gato, ya que no es habitual que les guste salir de su hogar. Al ser un animal que, aunque necesite mimos y cuidados humanos es bastante independiente, puedes dejarlo solo en tu hogar, siempre que cuentes con una persona de confianza que pueda visitarlo regularmente en tu ausencia para cubrir sus necesidades básicas y echarle un vistazo. Es mejor separarte de él por unos días que obligarle a vivir un viaje en el que no se sienta feliz.

Por el contrario, un perro tiene mayor capacidad de adaptación, aunque también tiene sus limitaciones.

Antes de reservar tu viaje, deberás tener en cuenta diversas opciones, como son el medio de transporte para llegar, si en el destino aceptan mascotas, si tienen algún tipo de restricción con respecto a ellos y si el clima será adecuado. Si analizas todos estos aspectos, toda tu familia, incluida tu mascota, disfrutaréis de unas buenas vacaciones.