¿Qué es la apnea del sueño?

Junio 24, 2022

La apnea del sueño es un trastorno que consiste en una detención de la respiración cuando estamos durmiendo. Al detenerse la respiración esta comienza de nuevo en forma repetitiva.

Algunos síntomas que te pueden indicar que sufres este problema son roncar de forma sonora o sentir cansancio al despertar, después de haber dormido toda la noche.

Tipos de apnea del sueño

Algunos de los principales tipos de apnea del sueño que puedes sufrir son los siguientes:

  • Apnea obstructiva. Ocurre cuando se relajan los músculos de la garganta.

  • Apnea central del sueño. Ocurre cuando las señales que el cerebro envía a los músculos que controlan la respiración no son correctas.

  • Síndrome de apnea del sueño complejo. Ocurre cuando alguien sufre los dos tipos de apnea antes mencionados.

Es importante que si crees que puedes sufrir este trastorno, acudas a un médico profesional que te pueda diagnosticar y mandar un tratamiento.

Algunos de los síntomas que puedes tener relacionados con tu descanso y que son indicativos de que necesitas una revisión médica, pueden ser ronquidos fuertes, jadeos, despertarse con la boca seca, dolores de cabeza matutinos, insomnio o dificultades para prestar atención.

Descansar bien es necesario para rendir en nuestro día a día y fundamental para nuestra salud general.

Factores que aumentan el riesgo de sufrir apnea del sueño

Algunos de los factores que aumentan el riesgo de sufrir apnea del sueño son los que describimos a continuación.

El sobrepeso. Está claro que sufrir sobrepeso es un factor que aumenta las posibilidades de sufrir diferentes enfermedades. La apnea del sueño es uno de los problemas que podemos sufrir, ya que los depósitos de grasa se pueden acumular alrededor de las vías respiratorias y dificultar la respiración.

La edad. Lo cierto es que cuanta mayor edad tengamos más propensos somos a sufrir apnea del sueño. Igualmente, los hombres suelen sufrirla con bastante más frecuencia que las mujeres. En relación al género femenino, las mujeres que suelen padecerlo son las que tienen sobrepeso o las que han pasado el periodo de la menopausia.

Consumo de sustancias nocivas. Tanto los fumadores, como las personas que consumen alcohol con frecuencia o toman sedantes o medicamentos tranquilizantes, son más propensos a sufrir problemas con su descanso.

Antecedentes familiares. La apnea del sueño también puede tener algún componente hereditario, por lo que tenemos más riesgos si existen antecedentes en nuestra familia.

Congestión nasal. Si tienes algún tipo de congestión nasal, ya sea por algún problema físico o derivado de alergias, es probable que padezcas apnea obstructiva del sueño.

También existen algunas enfermedades que pueden conllevar la aparición de la apnea obstructiva del sueño, tales como la insuficiencia cardíaca congestiva, la hipertensión arterial, el Parkinson, la diabetes, los trastornos hormonales, las enfermedades pulmonares crónicas como el asma y el síndrome del ovario poliquístico.

Además de, como hemos dicho, ser necesaria una ayuda médica si sufres algún trastorno como la apnea del sueño, existen otras formas de mejorar tu descanso.

Una gran opción para combatir y aliviar estos problemas del sueño es adquirir una cama eléctrica. Las camas articuladas son una gran inversión, pero que tu cuerpo y tu salud te agradecerán.

Beneficios de las camas eléctricas

Las camas articuladas disponen de un sistema, a través de la fuerza de un motor, por el cual son capaces de adoptar diferentes posiciones.

Este tipo de camas antes se trataba de un elemento exclusivo de residencias de geriatría y hospitales. Sin embargo, en la actualidad cualquier persona que las necesite las puede adquirir para su hogar, como las camas articuladas de FlexiSpot.

Algunos de los principales beneficios de tener una cama articulada son los siguientes.

Mejoran la circulación. Varios estudios han demostrado que cuando la calidad del sueño es buena, se nota en nuestra circulación mientras que, si el descanso es nulo o deficiente, surge una presión que dificulta que la sangre circule correctamente por nuestro organismo. Con una cama eléctrica puedes adoptar una posición que mejore el flujo sanguíneo.

Disminuye los dolores de espalda y de las articulaciones. Las camas articuladas están diseñadas especialmente para reducir dichos dolores. Al no sufrir dolor, es lógico que nuestro sueño sea más reparador y confortable, y afrontaremos mejor nuestras tareas cotidianas.

Alivia la artritis. Esta afección es propia de las personas mayores, ya que aumenta el riesgo de sufrirla conforme se envejece. Aunque no pueda desaparecer, una cama articulada puede eliminar la presión en las partes del cuerpo que sufren la artritis, por lo que mejora el descanso de quien la padece.

Además de estos, entre muchos otros beneficios, tener una cama articulada es muy recomendable para ayudar a conciliar mejor el sueño a cualquier persona que sufra no solo apnea, sino también insomnio u otros problemas, ya que están diseñadas para cualquier edad y para disminuir cualquier dolor relacionado con la movilidad.