Ideas de desayunos en familia en verano

Julio 22, 2022

El verano es una época muy deseada por toda la familia, especialmente por los niños, que se ven durante este periodo liberados de su rutina.

A pesar de que el desayuno es una de las comidas más importantes, debido al estrés y las prisas de la vida diaria, es común que desayunemos de forma rápida, para no llegar tarde al colegio y al trabajo.

Sin embargo, si tienes tiempo para planificar, preparar y disfrutar del desayuno, empezarás tu día con más energía y vitalidad. Por ello, el verano es una época estupenda para desayunar de forma contundente y saludable y disfrutar de este momento en familia. Además, es un buen momento para compartir nuestros planes, recuerdos, y todas aquellas conversaciones agradables que queramos mantener.

Un buen desayuno debe ser variado, para evitar la monotonía, además de incluir varios grupos de alimentos diferentes, tales como lácteos, frutas o cereales.

En este artículo compartimos varias ideas para introducir los diferentes alimentos necesarios para un desayuno rico y equilibrado.

Las frutas

Para un buen desayuno es imprescindible que la fruta sea un elemento protagonista, ya que nos proporciona fibra, vitaminas y minerales esenciales para el funcionamiento de nuestro organismo.

La forma más sencilla de consumir fruta es directamente incluir alguna pieza de nuestras favoritas troceadas, pero no es la única. Otra opción interesante, especialmente si los niños son reacios a su consumo, es utilizar la fruta untable. Se trata de escoger una fruta y triturarla nosotros mismos, sin añadir ni azúcar ni ningún edulcorante. Por ejemplo, podemos utilizar fresas o arándanos, que le darán un toque muy colorido a nuestro desayuno.

En verano, una forma muy interesante de presentar la fruta es en batido o granizado, que podemos preparar fácilmente en casa mezclando nuestras frutas favoritas, e incluso añadir alguna verdura, como zanahorias. 

El pan y los cereales

En un desayuno completo tampoco puede faltar el pan ni los cereales. Una forma de introducir el pan es con tostadas, en el que podemos untar la fruta, tal y como recomendabamos en el apartado anterior.

Por otro lado, el pan también se puede combinar con otro tipo de alimentos, como embutidos.

Para introducir los cereales, podemos encontrar en el supermercado combinaciones de cereales y frutos secos, o prepararlas directamente en casa. Para consumirlos, podemos mojarlos tanto en leche como en yogur, o combinarlos con miel o mermelada. Es cuestión de tener imaginación y buscar una forma divertida y atrayente para su consumo, teniendo especial cuidado con los frutos secos si tenemos niños pequeños, procurando ofrecerlos triturados. 

Algunos de los cereales más comunes para el desayuno son la granola y el muesli.

Lácteos

Los lácteos es otro grupo de alimentos necesario para nuestro desayuno. Como decíamos al hablar de los cereales, éstos se pueden mezclar con leche o yogur, por lo que ya los estaríamos incluyendo. Otra alternativa es ofrecer lácteos a través del queso, que es un alimento muy versátil, ya que podemos consumirlo bien en porciones, untado o batido.También es un buen complemento para presentar en un plato junto con frutos secos como almendras y pistachos.

Otros alimentos para el desayuno

Una vez que hemos cubierto los tres grandes grupos de alimentos necesarios para un buen desayuno, es decir, los especificados en los apartados anteriores: frutas, cereales y lácteos, podemos incluir otras opciones que hagan que nuestro desayuno veraniego sea diferente. Compartimos algunas de ellas.

Huevos revueltos

Los huevos revueltos son una opción ideal para comenzar el día con mucha energía. Su ventaja es que se pueden combinar con muchas cosas para crear un desayuno sano, como salmón ahumado, pavo, espinacas, aguacate, queso en lonchas, jamón york, etc; además de ser compatibles con el resto de alimentos ya recomendados

Tortitas

Preparar tortitas es una opción que suele encantar a los niños. Para que sean más saludables, debemos evitar las que venden preparadas, que contienen muchos conservantes y azúcares añadidos, y preparar nosotros mismos la masa con harina de avena, algo sencillo y un proceso del que además podemos hacerles partícipes. Después las podemos combinar con plátanos, arándanos, fruta untable o incluso un poco de cacao natural.

Por último, algunos de los alimentos que debemos evitar para el desayuno son:

Los zumos industriales, por su gran cantidad de azúcar, colorantes y sabores artificiales. Combinación especialmente poco saludable para tomar por la mañana, cuando nuestro cuerpo necesita activarse con alimentos sanos.

Carnes procesadas, tales como tocino o salchichas, que son altos en sodio y grasas saturadas.

Bollería industrial. Siempre debemos priorizar alimentos lo más naturales y menos procesados posibles, además de que la mayoría se pueden preparar fácilmente caseros, que además de más sanos serán mucho más sabrosos.

En resumen, los desayunos nutritivos para toda la familia propiciarán un día productivo para todos y nos ayudarán a comenzar nuestra jornada de forma saludable y con energía, además de pasar un buen rato disfrutando en familia.