¿Estás de vacaciones? Aprende a desconectar

Agosto 01, 2022

Por fin, llegaron las ansiadas vacaciones. Llevas un año esperándolas y varios meses planeándolas, pero ya no hay que esperar más porque están aquí. Parece mentira que hayas apagado el ordenador y no tengas que volver a encenderlo en una o dos semanas (un mes si eres de los afortunados). ¡No te lo crees! Créetelo porque ¡te vas de viaje! Eso sí, permítenos hacerte una pregunta: ¿sabes desconectar mientras estás de vacaciones?

A veces ocurre que físicamente estás de vacaciones, pero no mentalmente. Es decir, tu cuerpo está en modo relajado, quizás en una tumbona en la playa, pero no tu cerebro. Este aún no ha activado el modo Avión y no para de darle vueltas a todo aquello que te espera a tu vuelta, si se habrá solucionado tal o cual asunto, si habrán leído ese correo electrónico que enviaste hace unos días… ¡Así no se puede! A continuación, te damos algunos consejos para que encuentres esa paz mental que verdaderamente necesitas para recargar las pilas.

1. Organiza el trabajo

Si quieres empezar en paz tus vacaciones, es importante que dejes todos los cabos bien atados para tu regreso en septiembre. Esto no solo es lo más profesional, sino que te dará la tranquilidad que necesitas en estos días de descanso merecidos. Por eso, es fundamental que vayas organizando tu agenda y tus tareas en los días previos para que no te pille el toro.

2. Reduce el consumo del móvil

En la actualidad, estamos hiperconectados. Por supuesto, no es malo estar en contacto con nuestros seres queridos, pero la parte negativa es que en nuestro teléfono móvil convive nuestro mundo personal con el laboral. Esto significa que es posible que recibas un Whatsapp de algún cliente durante tus días de vacaciones o notificaciones de nuevos correos electrónicos. Por tu salud mental y sobre todo si estás de viaje con los tuyos, no necesitas estar conectado permanentemente al teléfono móvil. Si vas a la playa, deja el móvil al final del bolso y no lo revises hasta que regreses al hotel.

3. Delega tareas

Antes de irte de vacaciones, habla con tu equipo y delega las tareas que tú no vas a poder resolver durante las próximas semanas. Así, podrás salir de viaje sin remordimientos y con la mente despejada. En el caso de que seas autónomo o trabajes solo, entonces, habla con tus clientes y avanza los proyectos en lo posible. Si no, coméntales que los retomarás a tu vuelta. Recuerda que es imposible abarcarlo todo.

4. Elige actividades que te ayuden en tu desconexión

Durante tus vacaciones, “oblígate” a desconectar eligiendo un destino con escasa cobertura de Internet o que no disponga de conexión WiFi. Incluso, realiza actividades de exterior que te impidan estar manipulando continuamente el teléfono móvil, como salidas en kayak, esnórquel, senderismo, etc.

5. Mantén cierta rutina

En el tiempo de descanso, es esencial ser también disciplinado en cuanto a los horarios. En la medida de lo posible, intenta seguir un orden para que tu vuelta al trabajo no se haga demasiado cuesta arriba. Trata de fijarte un horario para levantarte y también para las comidas.

6. Fija un horario para asuntos laborales

Si no te puedes permitir desconectar al 100 %, al menos define un horario para examinar los asuntos pendientes. Intenta respetarlo al máximo y, sobre todo, ten claro que solo dedicarás parte de tu tiempo de vacaciones a aquellas tareas más urgentes.

¿Sabías que el 25 % de los trabajadores encuentran serias dificultades para desconectar de sus obligaciones incluso durante sus vacaciones? Es posible que sea tu caso, pero esperamos que estos consejos puedan ayudarte. ¡No llevas tanto tiempo esperando tus días de relax para estar pensando en el trabajo! En opinión de los expertos, alejar la mente de la oficina durante las vacaciones es fundamental para reducir el riesgo de sufrir estrés o ansiedad. Y es que no hay mejor ocasión que las vacaciones para disfrutar de tus seres queridos, los cuales serán una pieza fundamental para apartar tu cabeza durante unos días de todo lo que suene a obligaciones y trabajo.

Son muchos los profesionales, especialmente aquellos que ostentan cargos superiores y con mayor responsabilidad, que no pueden evitar sentirse imprescindibles. Esta sensación es un arma de doble filo, pues es posible que tu empresa te haya demostrado que eres un pilar esencial en ella. Sin embargo, agrega una presión añadida al trabajo y puede traducirse precisamente en situaciones como la de no poder desconectar ni en vacaciones por pensar que la compañía no va a funcionar durante su ausencia. ¡Eres una pieza clave, sí! Pero lo más seguro es que todo esté en orden cuando regreses. No se acaba el mundo porque te vayas unos días.