Cómo está afectando la ola de calor a tu rendimiento

Agosto 01, 2022

El verano es la época más esperada del año. Eso sí, quienes no son tan esperadas son las temperaturas que rozan los 45 ºC. Estas lo único que hacen es recluirnos en casa bajo el aire acondicionado y mantenernos más cansados y dispersos. Si no estás de vacaciones y todavía te falta tiempo para disfrutarlas, es posible que estés notando los efectos de la ola de calor en tu cuerpo y en tu rendimiento. En esta ocasión, te contamos cómo las altas temperaturas nos afectan negativamente para que entiendas lo que te está ocurriendo.

Solo durante el mes de junio se han producido más de 800 muertes en España a causa de las altas temperaturas. Y es que solo hay que ver cómo el termómetro está subiendo en buena parte del territorio español con temperaturas que dificultan las actividades y obligaciones diarias y que obstaculizan el sueño nocturno. En otros rincones del mundo, como es el caso de Qatar, las temperaturas han alcanzado máximas de 50 ºC. Por supuesto, nuestro cuerpo no es ajeno a estos vaivenes del clima. ¿Cómo está impactando la ola de calor a nuestro organismo?

Cuando el cuerpo se calienta debido a las elevadas temperaturas del exterior, los vasos sanguíneos se dilatan. Esto se traduce en una bajada de la tensión arterial. Entonces, el corazón debe esforzarse más para hacer circular la sangre por los vasos sanguíneos de todo el cuerpo. Para que nuestro cuerpo funcione de manera óptima, debe trabajar para mantener la temperatura interna a unos 37,5 ºC. Ante estos escenarios, este debe ponerse a funcionar a marchas forzadas para expulsar el exceso de calor del cuerpo.

Por supuesto, todo esto tiene más implicaciones. Por ejemplo, los pies tienden a hincharse y, como es de esperar, también la sudoración empezará a hacerse más intensa.

Al sudar, perdemos líquidos, por lo que debemos reponerlos si no queremos enfrentarnos a la deshidratación. ¿Qué ocurre cuando hay deshidratación y presión arterial baja? Que es el caldo de cultivo perfecto para que suframos la denominada insolación. Ante un golpe de calor, como sabes, el cuerpo se enfrenta a episodios como mareos, náuseas, vértigos, cansancio, dolor de cabeza, etc.

A mayor calor, mayor cansancio

Está claro que un aparato de aire acondicionado puede solventar en gran medida las elevadas temperaturas. Sin embargo, no siempre podemos enchufarlo las 24 horas del día para mantener nuestro hogar a una temperatura óptima. Especialmente si teletrabajas, vas a necesitar un climatizador durante buena parte del día, lo que podría traducirse en un incremento del coste de las facturas. Entonces, no queda más remedio que apagar la máquina a veces o recurrir a otras alternativas más económicas como el ventilador.

Anteriormente hemos descrito el proceso que experimenta nuestro cuerpo al someterse a altas temperaturas exteriores. Ante un escenario de calor, el cansancio estará al acecho. Es lo primero que sentiremos, sobre todo si tampoco estamos descansando bien por las noches a causa del clima estival. Entonces, nos levantaremos cansados y continuaremos cansados el resto del día si las temperaturas no dan tregua.

Con cansancio y fatiga, como es lógico, tus capacidades y concentración no están al 100 %, por lo que irremediablemente verás cómo tu productividad empieza a resentirse. Parece que cada correo electrónico que envías o cada labor que acometes te cuestan un mundo.

En tiempos de calor, regresa el confinamiento. Y es que efectivamente ¿quién en su sano juicio puede permitirse salir a la calle a media tarde? No hay más remedio que esperar a que baje el sol, incluso para sacar al perro. No en vano, los veterinarios aconsejan evitar las horas centrales del día para salir a la calle con ellos.

Tips para sobrevivir al calor extremo mientras trabajas

Si no tienes vacaciones en julio y agosto, no queda otra que aguantar lo mejor posible estos meses. Si trabajas en casa, es posible que eches de menos la oficina, tan fresquita siempre. Aparte de echar mano del aparato de aire acondicionado, es fundamental que mantengas lo más fresco posible el interior de tu casa corriendo las cortinas o bajando las persianas. En tu mesa de escritorio es conveniente que tengas siempre agua para hidratarte cuando tu cuerpo te lo pida.

Es aconsejable también que realices descansos frecuentes cuando te sientas cansado. Aprovecha para levantarte y estirar las piernas o tomar algún snack fresquito y veraniego como un poco de melón o sandía. El ejercicio físico también es recomendable en la temporada estival, aunque, eso sí, hazlo solo cuando la intensidad de los rayos del sol sea menor.

Usa, además, ropa holgada de tejido fresco, natural y transpirable, mientras trabajas en remoto. Y, por supuesto, aprende a escuchar a tu cuerpo cuando te dice “basta” y te pide a gritos un descanso.