Buenas energías con Feng Shui

Junio 15, 2022

En el blog de hoy te damos algunos consejos basados en el Feng Shui para que puedas organizar adecuadamente los espacios de tu casa y rodearte de buenas energías. Vamos a ello.

Empecemos hablando del dormitorio y de los errores clásicos, según el Feng Shui, que en él se cometen. El primero: ubicar la cama bajo una ventana. ¿Y por qué motivo sería esto un error? Algunos seguidores del Feng Shui afirman que la cama debería estar junto a una pared y tener un cabecero. Esto nos proporcionaría una mayor de seguridad y, por lo tanto, facilitaría nuestro descanso. Además, esto podría ser el reflejo de la seguridad que sentimos en nuestra vida. Vayamos con el espejo, ¿Es recomendable tener uno en el dormitorio? Lo cierto es que hay seguidores de dicha corriente que no lo suelen recomendar, pues el dormitorio es un espacio “yin” y de descanso. Los espejos se consideran elementos “yang” y expanden la energía Chi (de la que te hablaremos MÁS abajo). Si en el dormitorio tienes un espejo, deberías comprobar si al dormir te reflejas en él. Si es así, la recomendación es cambiarlo de lugar o retirarlo, pues según algunos estudios, incluso cuando dormimos, nuestro cerebro se mantendría en un estado de alerta si detecta una imagen (sí, parece ser que aunque con los ojos cerrados, detectamos imágenes).

¿Eres una de esas personas que almacena cosas debajo de la cama? Tienes que saber que tampoco parece ser demasiado buena idea. Lo óptimo es que la energía Chi pueda fluir libremente y el desorden y la acumulación no permitiría que esto se diera. No es recomendable que la energía se estanque, pues podría afectarnos en nuestro descanso.

¿Tienes un baño conectando con el dormitorio? Bien, deberías saber que esto tampoco es lo más recomendable. En caso de que esto sea así, no se debería ubicar el cabecero en la pared que da al baño para que no coincida con las cañerías y los bajantes de agua. El agua tendría efectos en el movimiento de la energía Chi, haciendo que se moviera de forma acelerada. Por lo tanto, si no es posible colocar la cama de otra manera, una solución sería colocar un cabezal grueso que servirá como “protección”.

Otra cuestión a tener en cuenta muy básica, pero no por ello menos importante nombrarla, es el desorden. El orden en la casa es básico para un buen Feng Shui. El desorden prolongado y la acumulación nos puede afectar de diferentes formas. De hecho, el desorden está relacionado con el incremento del estrés y  los neurocientíficos han demostrado que los ambientes sobrecargados pueden producir una sobre estimulación y un aumento de la frecuencia cardíaca. El desorden puede hacer aumentar la ansiedad. Por todo eso, conviene que lo tengas a raya.

¿Y en relación con la iluminación? La iluminación nos influye a través de los ciclos circadianos, estos regulan nuestros estados de vigilia y sueño. Por eso, hay que darle importancia al tipo de luz y su color porque tiene directo impacto en nuestro cerebro. La luz del amanecer es azulada y va a favorecer un estado más activo. El atardecer, por otro lado, es anaranjado y favorece la segregación de melatonina. Por eso, la iluminación en tonos cálidos nos prepara para el descanso. Además, es importante contar con luz natural, ya que juega un papel importante en los procesos fisiológicos de los seres humanos.

 

Por último, en el blog de hoy: ¡no te olvides de las plantas! Corrientes como el Feng Shui enfatizan la importancia de no perder el contacto con la naturaleza. ¿Cómo podemos hacerlo si vivimos en la ciudad o en espacios muy urbanizados? Una forma de hacerlo es incorporar elementos naturales dentro de nuestro hogar. En este sentido, las plantas pueden jugar un papel muy importante. Además de conectarnos con la naturaleza, las plantas producen oxígeno y limpian el aire que respiramos. Varios estudios han demostrado que la presencia de las plantas en el hogar mejoran la creatividad, la salud y la productividad. En principio, todas las plantas podrían ayudarnos en este sentido. De todos modos, algunas de ellas pueden ser más recomendables.

Llegados a este punto, te preguntarás: ¿Qué es la energía Chi de la que tanto hemos hablado en este blog? El Chi es esa energía que se encuentra en el ambiente y, según los entendidos, se comporta como el agua cuando fluye. Por eso, y como has visto en algunas secciones anteriores, no disfruta al encontrarse con pasos estrechos o con puertas cerradas. De ahí que en Feng Shui, los espacios abiertos son importantes. En pasillos estrechos, se acelera. En espacios abiertos, se expande. Esta ha sido una explicación breve, pero no te preocupes porque prometemos profundizar sobre el apasionante tema del Chi en siguientes blogs.

Esperamos que los consejos que has leído te hayan resultado interesantes y que empieces a ponerlos en práctica en tu oficina o en tu hogar para que la energía que rodea tu vida pueda fluir de la mejor manera.