Alcanzar objetivos: la importancia de fijar metas intermedias

Junio 30, 2022

En el trabajo, en las relaciones y, en definitiva, en todas las dimensiones de nuestra existencia es importante establecer objetivos. Seguro que has escuchado alguna vez  hablar de los objetivos SMART, es decir, aquellos que son específicos, medibles, alcanzables, realistas y temporales. Eso sí, quizás nunca te habías planteado que, en ocasiones, para conseguir esas metas, puede ser interesante fijar objetivos intermedios, que actúen a modo de peldaños más pequeños para que cada paso sea firme y seguro.

¿Qué es un objetivo intermedio?

Pero vayamos por partes. Antes de entrar en materia, es conveniente saber qué es un objetivo intermedio. Con esta denominación nos referimos a todas aquellas metas a alcanzar a medio plazo. Se diferencian de los objetivos vitales en que estos se planean a más largo plazo. Un propósito de vida podría ser montar tu propia empresa, comprar un apartamento en la playa, etc.

Por su parte, las metas intermedias se fijan en un periodo de tres a cinco años, si bien es posible que las consigas antes, aunque este es un buen punto de partida.

También podemos diferenciar los objetivos intermedios de aquellos en los que estamos trabajando en la actualidad, como podría ser tener más tiempo libre, viajar más este año, etc.

Para que lo entiendas mejor, te ofrecemos un ejemplo práctico. Es posible que uno de tus propósitos vitales sea obtener un plan de jubilación de cierta cantidad. Entonces, un objetivo intermedio sería reunir determinado montante económico en un periodo de tres años.

Como señalamos unas líneas más arriba, puede ayudar considerar los objetivos intermedios como peldaños hacia metas más amplias. No en vano, uno de los principales problemas que experimentan las personas es abandonar en el camino, precisamente porque esos objetivos vitales parecen lejos e inalcanzables. No obstante, las metas intermedias podrían inyectar la motivación necesaria para no desfallecer.

Cómo establecer metas intermedias

Hemos sentado la teoría, así que ¡ahora vamos a la práctica! Si, por ejemplo, acabas de terminar la Universidad, es posible que una de tus metas sea convertirte en el CEO de una empresa. Sin embargo, aunque realista, este objetivo es muy ambicioso y podría tardar en llegar. Para no desmotivarte, nada mejor que establecer hitos intermedios.

1. Crea hitos

La desmotivación es uno de los factores que podrían hacerte abandonar un objetivo vital. Por eso, lo más recomendable es que establezcas hitos o pequeños peldaños que vayan ayudándote a subir hasta el objetivo. Por ejemplo, si tu idea es trabajar en remoto con total flexibilidad y sin horarios, un pequeño paso sería lograr que tu empresa permita el teletrabajo unos días por semana. Estudiar un máster podría ser otra meta intermedia que te empuje a formarte y a destacarte sobre el resto.

2. Esfuérzate en alcanzar tu primera meta intermedia

Alcanzar los objetivos puede ser una tarea ardua, aunque todo se vuelve más sencillo después de conseguir tu primera meta intermedia. Esta te insuflará energía y te dará alas para continuar en esta senda. Entonces, después de formular tu gran objetivo y de dividirlo en etapas, lo siguiente es empezar a pensar cómo abordar la primera meta. Una vez que tengas todas las herramientas necesarias para ello, puedes ponerte manos a la obra.

3. Revisa tus objetivos intermedios

Un último consejo que podemos darte es que revises tus metas intermedias con cierta frecuencia. ¿Por qué? Porque no es lo mismo estar en el punto de partida que en mitad del camino. La perspectiva que tienes ahora del proceso es diferente a la que obtendrás dentro de un tiempo. Por eso, es indispensable que revises los objetivos y, por qué no, los modifiques para adaptarlos a las circunstancias que se van presentando.

Objetivos en el trabajo que deberías alcanzar en los próximos años

Para poner el broche final a este artículo, te ofrecemos una lista de objetivos en el trabajo que deberías marcarte para tener éxito en tu carrera profesional. Es posible que algunos de ellos ya los tuvieras en mente. Y si no, aquí estamos para inspirarte.

  • Gestionar el estrés

Para llevar una vida mucho más feliz en todos los aspectos, el primer objetivo que deberías marcarte sería aprender a mantener a raya el estrés.

  • Ser más organizado

La organización es clave en cualquier trabajo, sea del tipo que sea. Mucho más si trabajas en remoto, donde no sentir de cerca la presión de los superiores puede traducirse en una dificultad añadida para las personas más desordenadas.

  • Mejorar las habilidades de comunicación

Tus habilidades de comunicación pueden abrirte muchas puertas, así que es aconsejable que trabajes en ellas.

  • Aprender a lidiar con los conflictos

En el trabajo como en la vida los conflictos nunca dejarán de aparecer. Por eso, cuanto antes aprendas a lidiar con ellos, mucho mejor.

  • No dejar de aprender nunca

Por último, mantén siempre el aprendizaje como objetivo, pues aprender será lo que te haga llegar más lejos.