Aceites esenciales, lo que te interesa saber

Julio 15, 2022

Has oído hablar de ellos muchas veces, pero seguro que todavía no tienes muy claro qué son exactamente los aceites esenciales. En el artículo de hoy, te damos unas pinceladas básicas sobre este tan interesante tema. Prepárate que vamos a abrirte un mundo de opciones naturales nuevas para incluir en tu día a día.

Para comenzar, lo obvio: un aceite esencial se presenta en estado líquido. Lo que, tal vez, no sabes es que este líquido es concentrado y complejo y se puede obtener a partir de las diferentes partes de las plantas aromáticas como, por ejemplo: la hoja, la madera, los pétalos de la flor, la raíz, el fruto o la corteza. 

Los aceites esenciales se pueden producir a través de distintos métodos. El más utilizado, del que habrás oído hablar, es la extracción en corriente de vapor (lo que se conoce como destilación). De todos modos, también hay otros sistemas, como el de exprimir en frío el pericarpio (en el caso de los cítricos) y la extracción con disolventes orgánicos a temperatura ambiental, entre otros sobre los que podrás profundizar en futuros blogs.

Pero, ¿por qué tanto interés en este líquido? Lo cierto es que aunque últimamente la corriente Zero Waste los ha puesto en valor, siempre han sido un recurso muy interesante para los amantes de la naturaleza. En primer lugar, porque los aceites esenciales son productos naturales, y lo natural es (en principio) más saludable. En segundo lugar, porque dichos aceites se obtienen a partir de las esencias de las plantas, que son las responsables de maravillosas fragancias de las que podemos disfrutar. En tercer lugar, estas esencias y los aceites derivados, tienen numerosos efectos farmacológicos de los que te puedes beneficiar. Todo ello hace que este sea un producto muy interesante que aprender a usar, así que vamos a ello.

¿Cómo se utilizan estos aceites? Hay muchas formas de utilizarlos, pero en el artículo de hoy, nos centraremos exclusivamente en la cutánea (a través de la piel) y la olfativa (a través de la nariz). En el primer caso, se pueden utilizar los aceites en nuestra piel, en un masaje corporal. Para realizarlo, por lo general, se deberá diluir una muy pequeña cantidad (unas pocas gotitas suelen ser suficiente) de aceite esencial en una parte superior de aceite vegetal. El aceite de almendras, por ejemplo, suele funcionar bien para acompañar a los aceites esenciales. Te interesará saber que los aceites esenciales penetran fácilmente en la piel y, una vez que son absorbidos, permanecen en la zona. Por este motivo son capaces de beneficiarte más rápidamente que si usas otros sistemas. Se debe tener en cuenta que es peligroso aplicar el aceite esencial directamente sobre la piel, pues puede irritarnos.

En cuanto a la segunda opción, la vía olfativa, cabe destacar que los aceites esenciales tienen un efecto especialmente poderoso. Tanto es así que difundir aromáticamente un aceite esencial en una habitación es uno de los métodos más simples y eficaces para que nos sintamos rápidamente más calmados o más excitados (dependiendo de la esencia que hayamos elegido). Por eso, si mezclas el aceite aromático en una botella de agua con aspersor, la podrás utilizar para rociar los espacios de tu hogar consiguiendo difundir un agradable aroma  y obteniendo el beneficio de los efectos. Además, los puedes utilizar para limpiar las superficies de tu casa, como encimeras o mesas. Encontrarás muchas recetas en línea para preparar tus propios productos de higiene caseros y naturales, simplemente googlea “aceite esencial zero waste”. En último lugar, y como ya sabes, también se utilizan los aceites esenciales en perfumería y cosmética, pero este es un tema que nos reservamos para futuras entregas.

Hasta aquí, nuestro artículo sobre aceites esenciales de hoy. Antes de terminar, recuerda que si esperas obtener los mejores resultados, es importante que compres un producto de calidad garantizada. Por otro lado, si lo que deseas es utilizar un aceite esencial vía oral, deberás informarte adecuadamente sobre las precauciones a seguir, puesto que es un producto delicado, con algunos posibles riesgos, y que no debe ser administrado en ningún caso de esta forma a menores de 6 años. Además, tienes que tener en cuenta de que las esencias son frágiles y pueden verse afectadas por la humedad, el calor, la luz o el aire. Por eso, si no quieres que disminuyan sus propiedades químicas, te conviene conservarlas en botes de cristal oscuros, herméticamente cerrados y en lugar seco y fresco.

Esperamos que hayas disfrutado con el contenido de hoy y que te sirva para encaminarte hacia unos hábitos de vida más saludables y respetuosos con el medioambiente. Sigue leyendo nuestras próximas entregas, tenemos preparados futuros artículos relacionados con los aceites esenciales en la higiene del hogar  y en la producción de cosméticos caseros que seguro te resultarán interesantes. ¡Hasta la próxima!