¿Conoces los 3 riesgos de trabajar en remoto?

Abril 08, 2022

El teletrabajo, que hace solo unos años era una opción de empleo residual, se ha extendido hasta límites insospechados. Continuamente hablamos de las ventajas de trabajar en remoto. Es más, seguro que ya las conoces de sobra. También solemos ofrecer buenas prácticas asociadas al teletrabajo para que le saques el máximo provecho. Eso sí, de lo que no se comenta tanto es acerca de los riesgos que entraña trabajar en remoto. En el artículo de hoy, te hablamos de los tres principales inconvenientes asociados a tener la oficina en casa.

Trabajar desde el propio hogar nos puede hacer más productivos y eficientes. Nos encontramos en nuestra zona de confort, algo de lo que podemos sacar partido. Sin embargo, también es más fácil incurrir en malos hábitos, de ahí que continuamente fomentemos la necesidad de seguir una alimentación saludable y de practicar ejercicio físico con regularidad. Casi sin darnos cuenta, nos acomodamos y olvidamos las pequeñas cosas esenciales que podemos hacer por nuestro bienestar físico y mental. Adoptando estas buenas prácticas, será más complicado ser presa de estos tres riesgos de trabajar en remoto que listamos a continuación.

1. Sufrir dolores musculoesqueléticos

¿Has escuchado hablar alguna vez de los dolores musculoesqueléticos? Esta palabreja en realidad se refiere a todos aquellos daños ocasionados en los tendones, músculos, huesos o ligamentos. Para que lo entiendas mejor, algunos de los dolores musculoesqueléticos más frecuentes son el de espalda, de cuello y hombros, de rodilla o de lumbares.

Como adivinarás, este inconveniente se debe a que tu lugar de trabajo tiene deficiencias, es decir, no cuenta con una silla ni con un escritorio óptimo. Obviamente, también puedes sufrir este tipo de dolores porque pasas mucho tiempo sentado. Sea cual sea tu caso, tiene consecuencias: contractura muscular, desgarros, distensiones, etc.

Cómo evitar los dolores musculoesqueléticos

Hemos mencionado el riesgo de trabajar en remoto y ahora abordaremos las soluciones:

  • Cuida tu postura: mantén el ordenador a un brazo de distancia de ti y siéntate formando un ángulo de 90º.
  • Realiza ejercicio asiduamente.
  • Evita apoyar el cuello sobre el móvil mientras hablas por teléfono.
  • No trabajes con cualquier mobiliario: apuesta por sillas de oficina ergonómicas y mesas profesionales.

2. Experimentar fatiga visual

Una de las consecuencias de pasar muchas horas frente al ordenador no tardará en llegar. La fatiga visual aparece como resultado de haber sido demasiado exigente con nuestros propios ojos. Es habitual que nuestra vista se vea sometida a grandes esfuerzos, pues, de hecho, al enfocar de cerca (a la pantalla del ordenador o del móvil, por ejemplo), nuestros ojos deben esforzarse más que si, por ejemplo, miramos a lo lejos. Ese cansancio visual va acumulándose hasta que se desencadena la fatiga visual, también debida a la constante exposición a la luz azul de las pantallas.

Pero, ¿cuáles son los síntomas de la fatiga visual? En primer lugar, es normal experimentar molestias en los ojos, aunque también hinchazón y, en los casos más extremos, visión borrosa y dolores de cabeza. Como ves, no es un asunto que tomarse a la ligera, pues en estas condiciones resulta obvio que no podrás trabajar ni concentrarte como necesitas.

Cómo evitar la fatiga visual

Para prevenir la fatiga visual, es recomendable que sigas estos consejos:

  • Realiza descansos. Evita darte el “atracón” frente al ordenador y haz paradas para que la vista descanse.
  • Efectúa ejercicios visuales. Mientras teletrabajas, descansa la vista enfocando a lo lejos y seguidamente a lo que esté cerca. Este cambio de perspectiva te aliviará.
  • Ten cuidado con las luces. Evita trabajar en condiciones de baja luminosidad. De ser necesario, adquiere un sistema de protección para la vista para el ordenador.
  • Mantén tus ojos lubricados. Tener a mano unas gotas podría venirte bien.

3.  Sufrir depresión

Un tercer riesgo ligado al teletrabajo tiene que ver con la salud mental. No se puede negar que pasar de la oficina a trabajar en casa es un cambio brusco que puede tener implicaciones aunque no te des cuenta. Imagina que llevas toda la vida acostumbrado a interactuar con tus compañeros y de la noche a la mañana estás tú solo todo el día frente a una pantalla. Trabajar en remoto, de hecho, podría favorecer la sensación de soledad y aislamiento.

Cómo evitar la depresión

Cuida tu salud física y mental a partes iguales. Solo así alcanzarás el ansiado equilibrio.

  • No te aísles y aprovecha tu tiempo libre para socializar.
  • Trata de realizar actividades a diario que impliquen interactuar con otros.
  • Busca ayuda profesional si lo necesitas.

Hasta aquí los tres riesgos principales de trabajar en remoto. Son riesgos, sí, pero como has podido comprobar pueden evitarse. En Flexispot seguimos fomentando los entornos laborales cómodos y saludables.